Engendro de mi propia persona; ser inhóspito, de actuaciones y carácter repelente y pedante. Monstruo nacido del infierno de mis adentros y del caos de mis ruinas interiores.
Imagen traumatizadora de lo que nunca quiero hacer, de lo que jamás quiero volver a ver y de lo que no quiero ser en mi vida. Fotografía de lo que duele dentro y no es capaz de exteriorizarse.
Y por más que intento hacerme a un lado, no ocurre el milagro del olvido, de actuar como si nada hubiera pasado. Los deseos se tornan pesadumbres al ser consciente de que nunca llegan a ser palpables a mis manos, llenas de líneas entrecruzadas y jaleosas.
Sueños que terminan en ahogo y en lágrimas hechas de quejíos que mi alma no es capaz de soltar por encima de su mordaza. Latidos sin pausa que hacen temblar a mi ojos y transforman mi semblante en horror.
Sentimientos, sensaciones, movimientos bruscos... Ansiedad ante una situación extraña y desagradable a mis sentidos. Colores oscuros y gentes complejas.
La extrañeza sólo a mi me lo parece, todo gira a su ritmo normal y yo me descuelgo por la cuerda de las rarezas, de la que se desprenden hilos a cada centímetro que recorro.
Pesadillas que me enturbian la mente y a penas me dejan respirar. De las que no consigo escapar aunque me despierte.
Imagen traumatizadora de lo que nunca quiero hacer, de lo que jamás quiero volver a ver y de lo que no quiero ser en mi vida. Fotografía de lo que duele dentro y no es capaz de exteriorizarse.
Y por más que intento hacerme a un lado, no ocurre el milagro del olvido, de actuar como si nada hubiera pasado. Los deseos se tornan pesadumbres al ser consciente de que nunca llegan a ser palpables a mis manos, llenas de líneas entrecruzadas y jaleosas.
Sueños que terminan en ahogo y en lágrimas hechas de quejíos que mi alma no es capaz de soltar por encima de su mordaza. Latidos sin pausa que hacen temblar a mi ojos y transforman mi semblante en horror.
Sentimientos, sensaciones, movimientos bruscos... Ansiedad ante una situación extraña y desagradable a mis sentidos. Colores oscuros y gentes complejas.
La extrañeza sólo a mi me lo parece, todo gira a su ritmo normal y yo me descuelgo por la cuerda de las rarezas, de la que se desprenden hilos a cada centímetro que recorro.
Pesadillas que me enturbian la mente y a penas me dejan respirar. De las que no consigo escapar aunque me despierte.

