miércoles, 16 de enero de 2008


Mirar hacia delante, a la nada que se abre paso frente a las narices. Sin volver la vista atrás en ningún momento. Viviendo lo que hay delante y olvidando lo que, en su día hizo herida, hoy ya cicatrizada.

Coger un camino diferente y arriesgar el pellejo por un lugar donde nunca nadie estuvo antes, donde nadie se atrevió a pisar. Caminar con la cabeza bien alta, pensando en la felicidad que nada por las venas, que duerme en el regazo, que piensa en la cabeza y que se dibuja en los labios.

Ver que una luna te mira de reojo, porque, si mira fijamente, se intimida y enrojece. Lanzar un grito al aire y que conteste por el eco de unas montañas que se divisan en frente.

Contarle a la lluvia los secretos más ocultos, porque forman parte del pasado que ya no merece la pena recordar. Llorar porque lo que en ese momento hay es lo que en ese momento se pertenece, lo que en ese momento se merece, lo que en ese momento se cuida más que a la propia vida.

Darse cuenta de que la verdad está rondando alrededor de la cabeza, parándose a contar cuentos al oido, contando historias increíbles y fantásticas.

Lugar donde la nada es algo y donde todo es nada. Donde poco es mucho y mucho es demasiado. Donde cada cosa importa más que la importancia que se le da. Donde no se anda a pies puntillas y el silencio no está prohibido..

Mirar alrededor y ver que la nada envuelve en manto de oscuridad y silencio, que da cenas de postín y canta nanas al viento para que descanse en sus brazos.

Amor y odio que se unen sumando 1, que se funden en un mismo ser. Que se cojen de la mano para andar por un camino de baldosas amarillas, hacia la tierra de "Nunca Jamás".

Un mundo, en el que los sueños, si se unen las fuerzas, son más que sueños y se convierte en realidades.. Un mundo en el que existe un taller que fabrica ilusiones y otro que las arregla cuando se parten.

Donde el apartado de objetos perdidos encuentra las esperanzas que se pierden cuando no se encuentran. Donde vivir no cuesta y morir es volver a la vida desde un principio.

Ese mundo con el que todos sueñan, pero que, en el fondo, nadie quiere.

viernes, 4 de enero de 2008

··QueJíoS··


Sola, como la nada que rodea el tiempo. Como las flores de un jardín seco. Seca, como un río donde mueren peces, como una casa silenciosa.

Silencio….


Entra por mis oídos con su sonido estridente y no me deja pensar, se cuela por mis pulmones y me corta el aire, se mete en mi cabeza y me produce pesadillas…


Pesadillas en las que lo pierdo todo, en las que vago descalza sin rumbo y sin motivo, en las que el suelo es de chinchetas.


Chinchetas en el alma, que atraviesan mis entrañas con su fina punta. Alfileres boca arriba que me impiden movimientos.


Me pierdo….


Grilletes y cadenas me atan a un mundo irreal y no me dejan seguir la estela de color que marca mi camino. No sé hacia dónde he de ir y me sumo en un agujero por donde no pasa el aire.


Y se me secan las venas de estar quieta….


Salgo del agujero, respiro, lleno mis pulmones y dejo caer las lágrimas por mi cara, mientras veo como se pierde mi rumbo en la distancia, como se van mis ilusiones camino del acantilado de mi corazón.

Y desaparecen….

jueves, 3 de enero de 2008


Me arde el corazón y se me congelan las entrañas. Mi cabeza sigue un ritmo diferente al de mis pies. Me vuelvo a plantar ante una página en blanco e intento plasmar aquello que me duele…

…pero hoy me duele el alma y eso es difícil de definir…

Todo gira en un sentido en el que choca con el compás de mis manos y desafina, haciendo que mis mimados oídos se estremezcan al escuchar tan horrible cantinela.

Me escuecen los ojos y no es de sueño, ya no sé lo que es soñar. Sólo atino a dormir intranquila y despertar de un modo brusco.

Mimos y caricias vagan por mi cabeza ansiando rozar la piel que aman… y vuelve a no ser la mía, desnuda ante la crueldad… Monstruos que destruyen mis sueños y quiebran mis ilusiones, empujándome a sufrir el peso de la pena en mis rodillas, que flaquean cuando veo que se acerca quien necesito que esté a mi lado.

Y caigo al suelo cubierta del barro que producen mis lágrimas al mezclarse con la arena que existe en mis adentros y me hundo…


Nadar para salir de este lago sin cisnes ni nenúfares, pero no se puede nadar con lastre…


Tiro del hilo del dolor para dejarlo atrás, pero vuelve a desprenderse otra ilusión… y me asomo al balcón de la locura, donde se sufre por estar cuerdo y se ama por estar loco.


Se paró el minutero en el momento del pánico, cuando todo fluye y la realidad, vestida de gasa, entra en escena.


martes, 1 de enero de 2008

CaNSaDa


Siento que mi vida está cansada, que se posa en la cabeza de un alfiler y se tambalea.

Tiembla como un flan y se encoge abrazando sus rodillas cuando la pena me cuelga el peso de la locura a la espalda.

Se queda pendiendo del hilo de la esperanza esperanzada en que todo va a cambiar, en que ya nunca más va a desollarse contra el asfalto por el que corren sus ilusiones.


Se mete en la cama cuando llora y llora cuando se va a dormir. Los fantasmas no la dejan pegar ojo y el cansancio se le pega a la suela de los zapatos y la hace tropezar.


Se tumba en la nada esperando a que le sonría y envejece con la espera. Le duele el alma a mi vida cuando se mira en el espejo y se ve pasar...

Y se le llena la boca de hojas secas y el crujir se le clava en el corazón de un alma rota.

Y se cansa...