
Me arde el corazón y se me congelan las entrañas. Mi cabeza sigue un ritmo diferente al de mis pies. Me vuelvo a plantar ante una página en blanco e intento plasmar aquello que me duele…
…pero hoy me duele el alma y eso es difícil de definir…
Todo gira en un sentido en el que choca con el compás de mis manos y desafina, haciendo que mis mimados oídos se estremezcan al escuchar tan horrible cantinela.
Me escuecen los ojos y no es de sueño, ya no sé lo que es soñar. Sólo atino a dormir intranquila y despertar de un modo brusco.
Mimos y caricias vagan por mi cabeza ansiando rozar la piel que aman… y vuelve a no ser la mía, desnuda ante la crueldad… Monstruos que destruyen mis sueños y quiebran mis ilusiones, empujándome a sufrir el peso de la pena en mis rodillas, que flaquean cuando veo que se acerca quien necesito que esté a mi lado.
Y caigo al suelo cubierta del barro que producen mis lágrimas al mezclarse con la arena que existe en mis adentros y me hundo…
Nadar para salir de este lago sin cisnes ni nenúfares, pero no se puede nadar con lastre…
Tiro del hilo del dolor para dejarlo atrás, pero vuelve a desprenderse otra ilusión… y me asomo al balcón de la locura, donde se sufre por estar cuerdo y se ama por estar loco.
Se paró el minutero en el momento del pánico, cuando todo fluye y la realidad, vestida de gasa, entra en escena.
…pero hoy me duele el alma y eso es difícil de definir…
Todo gira en un sentido en el que choca con el compás de mis manos y desafina, haciendo que mis mimados oídos se estremezcan al escuchar tan horrible cantinela.
Me escuecen los ojos y no es de sueño, ya no sé lo que es soñar. Sólo atino a dormir intranquila y despertar de un modo brusco.
Mimos y caricias vagan por mi cabeza ansiando rozar la piel que aman… y vuelve a no ser la mía, desnuda ante la crueldad… Monstruos que destruyen mis sueños y quiebran mis ilusiones, empujándome a sufrir el peso de la pena en mis rodillas, que flaquean cuando veo que se acerca quien necesito que esté a mi lado.
Y caigo al suelo cubierta del barro que producen mis lágrimas al mezclarse con la arena que existe en mis adentros y me hundo…
Nadar para salir de este lago sin cisnes ni nenúfares, pero no se puede nadar con lastre…
Tiro del hilo del dolor para dejarlo atrás, pero vuelve a desprenderse otra ilusión… y me asomo al balcón de la locura, donde se sufre por estar cuerdo y se ama por estar loco.
Se paró el minutero en el momento del pánico, cuando todo fluye y la realidad, vestida de gasa, entra en escena.
1 comentario:
alucinado con recibir tu comentario, y alucinado con tu escrito de esta tarde. No dejes de escribir nunca. No sé nada de ti, pero apenas me importa. Utilizas palabras que me empapan a mi tambien...piel, roce, sueño..
Eres intensa...continúa por favor
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